martes, 25 de octubre de 2011

CORONACIÓN CANÓNICA: Santa Misa Conmemorativa del LXXV Aniversario de la Bendición de la Virgen del Valle Coronada.

"...25 de octubre de 1936, la ciudad de La Palma vibró de entusiasmo, de fe, de emoción. Era que volvía su Patrona, la Santísima Virgen del Valle. Y volvía, aunque el fuego destruyera su preciosa Imagen en aquella madrugada de aquelarre. Volvía porque el corazón y la generosidad del palmerino insigne, del benefactor constante que lleva La Palma en su título de Vizconde, Don Ignacio de Cepeda, se unieron al arte y la inspiración del escultor Sebastián Santos que ha reproducido la Imagen con tal fidelidad que no parecía una nueva… sino que volvía la antigua.
Por eso La Palma, que tanto venera a la Virgen del Valle, acogió su vuelta con tan delirante entusiasmo. ¡Qué recibimiento tan hermoso!¡Qué vítores tan entusiastas, qué aplausos tan prolongados y cuánto fervor en todos cuando se hacía un alto para rezar una salve!.
Jamás hemos visto a La Palma tan vistosa, tan ricamente engalanada como ayer. Y era que volvía la Madre, y volvía precisamente en un día el más señalado para Ella: el día de la Realeza Universal de su Divino Hijo. Así La Palma celebra, a una, la vuelta de la Madre y el día del Hijo. 
Todas las calles lucían adornos extraordinarios, bellísimos. Unas semejaban palios multicolores, otras con arcos y columnas de maravillosas filigranas, muchas con ese estilo tan nuestro, tan alegre, tan andaluz, del farolillo y la policromía; y todas con abundante derroche de lux que en alarde extraordinario siluetaba fachadas, adornos y salientes de muchas casas; y enseñas y banderas ocupando lugares preeminentes…
Describir el paso de la procesión por las calles es imposible porque imposible es describir el entusiasmo de un pueblo que – henchido de fe vitorea, aplaude y aclama con frenesí a su Patrona venerada. 
Allí se encendió el entusiasmo delirante de la multitud que, desde las tres de la tarde hasta después de las once de la noche, acompañó a la venerada Imagen en su triunfal recorrido por todas las calles de la población. 
Bien por La Palma, que recibimiento y tan hermoso desagravio ha sabido hacer a su Madre y Patrona la Santísima Virgen del Valle.”

Esta crónica publicada en el Periódico “La Provincia” el día 31 de octubre de 1936, es la que reza en la parte trasera del imponente relieve inaugurado el pasado domingo 23 durante la Procesión Extraordinaria de la Coronación Canónica de Nuestra Señora del Valle. El monumento dedicado al LXXV Aniversario de la Bendición y Llegada al pueblo de la nueva imagen de la Virgen del Valle, ejecutado por el artista local D. Martín Lagares, se alza en la Plaza del Punto como recuerdo a que fue por allí por donde la Virgen llegaba a su pueblo en aquel recordado día del otoño del 36.
Así, hoy 25 de octubre, La Palma conmemora el LXXV Aniversario de la nueva imagen de su Excelsa Patrona. La Hermandad de Nuestra Señora del Valle Coronada celebra Santa Misa Conmemorativa de esta Efemérides a las 19:30 horas en la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista, estando La Sagrada Cátedra ocupada por el R.P.D. Francisco J. Martín Sirgo, Párroco de nuestra localidad.
75 años de devoción y gracias de un pueblo entero que ya ha cumplido su promesa de amor con la Corona de Oro que hace tan sólo dos días depositó en las sienes de su Madre, Reina y Patrona.

Foto: Manuel V.

CORONACIÓN CANÓNICA: Tercer Día del Solemne Triduo de la Coronación.

"María en el Corazón".
El Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Juan José Asenjo Pelegrina, Arzobispo de Sevilla, presidió el último día del Solemne Triduo preparatorio de la Coronación Canónica de Nuestra Señora del Valle.
El pasado 21 de octubre, la Parroquial de San Juan Bautista volvía a inundarse de devotos y fieles que acudieron a las plantas de la Excelsa Patrona de La Palma en el tercer día del Triduo preparatorio a su Coronación Canónica.
En esta ocasión ocupaba la Sagrada Cátedra el Arzobispo de Sevilla, quien ofreció a los palmerinos una profunda Homilía cargada de mensaje. Comenzaba sus palabras manifestando su alegría por estar en La Palma en la antevíspera de la esperada Coronación de su Virgen del Valle; pasando seguidamente a explicar por qué la Iglesia corona a las imágenes de la Santísima Virgen, diciendo que se coronan porque María tras su Asunción fue Coronada por la Santísima Trinidad como Reina del Cielo. Tras esto comenzó a repasar las distintas alusiones que se hacen en las Sagradas Escrituras a la Coronación de la Virgen, citando el Libro de los Salmos donde se profetizaba la entronización de María a la derecha de su Hijo enjoyada con oro, o el Apocalipsis que habla de la mujer vestida de sol, con la luna por pedestal y coronada por doce estrellas.
María es Reina por ser Madre del que es Rey del Universo, así si Cristo es Rey por ser Dios, María es Reina por ser Madre de Dios, afirmaba D. Juan José Asenjo.
En su mensaje quiso dejar claro que la Coronación es un signo de esperanza y consuelo para todos los cristianos y que en estos tiempos en los que el hombre trata de alejarse de Dios, la contemplación del triunfo de María y su Coronación abastece y alimenta nuestra fe y esperanza en las promesas del Altísimo. El Arzobispo de Sevilla invitaba a los palmerinos a coronar a la Virgen en sus corazones: "...yo os propongo un lema para este acontecimiento solemne: María en el Corazón. María en el corazón de vuestros niños, de vuestros jóvenes cofrades, de vuestras familias,... María en el corazón de todos sus hijos."
Con una plegaria a la Virgen en la que rogaba por la Iglesia, especialmente por la Comunidad de La Palma, finalizaba esta Homilía con la petición de que siempre llevemos como un signo distintivo el amor por la Virgen del Valle.
Las Ofrendas de este tercer día de Triduo fueron realizadas a la Santísima Virgen por la Archicofradía del Valle de Sevilla, que entregaba una hermosa medalla de su Titular Mariana como regalo a la Patrona de La Palma por su Coronación, así como el cuerpo de la Policía Local de La Palma que también ofrecía un broche de oro para la Virgen por tal esperado acontecimiento. Invitada en este día de Triduo estaba, asimismo, la Hermandad de Nuestra Señora del Valle del vecino pueblo de Manzanilla.
Tras la Celebración, la Hermandad Patronal quiso agradecer al Arzobispo su presencia en este culto, obsequiándole con un busto en terracota de la Santísima Virgen del Valle y algunas de las publicaciones editadas por la Hermandad con motivo de la Coronación. El Sr. Arzobispo se despedía de los palmerinos con unas sinceras palabras de agradecimiento y pasó a hacerse algunas fotos con la Hermandad y a recibir el cariño de multitud de fieles que quisieron acercarse a mostrarle sus respetos y estima.
Dejando su rúbrica en el Libro de Visitas de la Hermandad del Valle, D. Juan José Asenjo regresaba a Sevilla, mientras La Palma cerraba este último culto previo a la Coronación de su Patrona y esperaba ya con ansias la llegada del 23 de octubre.





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Fotos: Manuel V.