martes, 10 de mayo de 2016

REFLEJOS: Página 42... Lluvia de mayo, Santa Cruz.

Página 42... Lluvia de mayo, Santa Cruz.

Lluvia de mayo, Santa Cruz. Se habla de unas fiestas históricas en honor a la Santa Cruz de la Calle Sevilla, donde una potente borrasca atlántica ha hecho presente la lluvia llevando a situaciones únicas que ya forman parte de la memoria de la Hermandad piompera. 
Emociones a flor de piel, decisiones complicadas, esperas largas y amargas, miradas desconsoladas, silencios resignados a la fe y vivencias inolvidables, teniendo como único centro la gloria florecida de mayo, a la Santa Cruz. 
Hemos vivido cada paso, hemos tratado de acercarles la información más veraz a la par que se iban sucediendo los acontecimientos, nos hemos mojado con vosotros y hemos sentido en el corazón el sinsabor de no disfrutar de la Santa Cruz por las calles palmerinas.
Desde aquí, ahora que sigue lloviendo con fuerza al corazón de esta ciudad, queremos alzar la voz para dar nuestra más sincera enhorabuena y felicitación a la Junta de Gobierno de la Hermandad de la Santa Cruz de la Calle Sevilla por su acierto en las dificiles decisiones que se han visto obligados a tomar, por mantener en todo momento una comunicación oficial con los medios que reclamabamos conocer cada acuerdo y sobretodo por demostrar con elegancia su fe, amor y respeto a esta tradición crucera heredada de siglos y cuidada con mimo por centenares de hermanos y devotos.
Además, hay que hacer mención a las cortes de honor de la Reina de las Fiestas y la Reina Infantil, que han sido dignas de llevar sobre su realeza la belleza reluciente de un mayo que no será como cualquiera y del que deben guardar un recuerdo inolvidable para el resto de sus vidas, porque no hay lluvia capaz de empapar el peso de la devoción  y el fervor que han demostrado con su saber estar en todo momento.
El pueblo piompero también merece nuestro reconocimiento, por su resignación infinita y su forma de afrontar la amarga lluvia, por aguantar con gallardía los aguaceros que sorprendían al Romerito sabiendo acatar las directrices de la organización con cautela sin haberse tenido que lamentar ningún incidente grave, y sobretodo por su acompañamiento respetuoso y silente en la histórica mañana del domingo de la Cruz cuando, arropado por multitudes y mojados por las lágrimas que bañaban las calles, fueron hasta la Parroquia para cumplir con lo que mandan sus Reglas, para celebrar a la Santa Cruz de Cristo Resucitado con la Solemne Función Principal de Instituto.
Muchos serán los mayos, volverá la pólvora a estallar en los cielos palmerinos, volverá el olor a frecas flores y romero a inundar el ambiente, volverá la corona a posarse en las sienes de la piompera elegida,... volverán y volveremos en la esperanza, porque sabemos que tras la tempestad y la tormenta siempre vuelve el sol radiante a pasear por La Palma como Cruz Gloriosa de la Calle Sevilla.

Foto: Manuel V.