jueves, 8 de abril de 2010

GALERÍA FOTOGRÁFICA: Estación de Penitencia del Perdón.

Domingo de Luz en La Palma.
La Hermandad del Stmo. Cristo del Perdón cumplió su Estación de Penitencia en una soleada tarde primaveral en la que se estrenaba una nueva Semana Santa.
A las 18:00 horas las puertas de la Ermita de San Sebastián se abrían, dando paso a los primeros nazarenos de nuestra Semana Santa, que como viene siendo habitual depositaron un centro de flores a los pies del monumento a Santa Ángela de la Cruz.
Minutos más tardes cruzaba el dintel de la puerta el paso de misterio del Stmo. Cristo del Perdón y María Stma. de la Soledad. Con maestría llevaron los hermanos costaleros el paso hasta la calle Real en una chicotá en la que se sucedieron varias marchas, interpretadas de forma excelente por la Agrupación Musical "Carlos III" de La Carlota (Córdoba).
Tras una larga fila de nazarenos de capa bourdeos y antifaces negros aparecía, envuelta en una nube de incienso, Ntra. Sra. de la Amargura. El palio del Domingo de Ramos palmerino volvía a enfrentarse a la angosta puerta de la Ermita mientras sonaba la marcha "Amarguras" interpretada por la Banda Filarmónica "Ciudad de Bollullos" de Bollullos del Condado.
El Stmo. Cristo del Perdón se alzaba majestuoso sobre el tradicional monte de claveles rojos, mientras a sus pies, la mirada de la Virgen de la Soledad rozaba el cielo en busca de consuelo. Llamativa resultaba la forma en la que se nos mostraba a esta antigua Dolorosa portando en sus manos corona de espinas, estampa inédita que sin duda otorgó un mayor dramatismo a la escena del Calvario. La Stma. Virgen de la Soledad estrenaba además pañuelo de finos encajes.
Ntra. Sra. de la Amargura salía a la calle conquistando el corazón de La Palma con su hermosura. La Virgen lucía saya bordada en oro sobre tisú obra del sevillano D. Mariano Martín Santoja del 2009, manto de terciopelo bourdeos, toca de sobremanto con la torre parroquial bordada, corona bañada en oro y en su cintura el fajín y la medalla de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, concedido el pasado año. Estrenaba la Stma. Virgen de la Amargura en su pecho tocado de antiguos encajes del siglo XIX.
El paso de palio de la Amargura llamó la atención por el hermoso exorno floral que llevaba, a base de flores variadas en tonos blancos y rosaceos, destacando: anthuriums, rosas, orquideas, freesias, mini calas...
Si algo hay que aplaudir de esta Semana Santa, ha sido el nuevo recorrido de la Cofradía del Stmo. Cristo del Perdón. Muy emocionante fue ver como los nazarenos cruzaban nuevas calles de nuestra localidad ante la espectación de los vecinos que esperaban a Dios en las puertas de sus casas y balcones.
Momentos muy bellos se vivieron en las puertas del Convento de las Hermanas de la Cruz, donde los cantos humildes de las Hijas de Santa Ángela volvieron a ser plegarias de fe y devoción sincera.
Gran cantidad de público quiso ver pasar la Cofradía por la calle Santa Ángela de la Cruz mientras la tarde iba cayendo en La Palma. Saetas al Stmo. Cristo del Perdón y algunos pétalos de flores a la Amargura fueron el recibimiento que los vecinos de esta calle quisieron profesarle a Cristo y su Bendita Madre.
Con la llegada de la noche la Cofradía fue retornando hasta la Ermita, cumpliendo con el horario establecido. El paso del Stmo. Cristo del Perdón regresaba pasadas las 22:00 horas demostrando el saber andar de sus costaleros, que a los sones de marchas como "Alma de Dios" o "Puente de San Bernardo" arrancó varios aplausos al pueblo palmerino. El palio llegaba después, con toda su candelería encendida derrochando elegancia por la calle San Sebastián, agotando con cada chicotá los últimos instantes de un Domingo de Ramos que se antojó distinto y especial, pero que quiso cerrarse como todos con el sonar dulce de las bambalinas de la Amargura mientras La Palma rezaba el último Ave María a su Virgen Guapa.
Pueden dejar sus comentarios sobre la Semana Santa 2010 en nuestra sección "La Pregunta".

Pinchar sobre las fotos para verlas a mayor tamaño.

































Fotos: Manuel V.