martes, 11 de octubre de 2011

CORONACIÓN CANÓNICA: 12 Días - La Virgen del Valle ataviada para sus Cultos Extraordinarios de Coronación.

Dios te Salve, Madre de La Palma.
Y descendió presurosa, en la espera de unos días que se antojan más cortos de lo habitual pero que se hacen más largos en los deseos de los que la anhelan. Bajaba, y sobre su trono celeste quedaba aquella corona que Dios le otorgó por ser Reina única del Universo y Madre del Hijo de Dios. Los ángeles y querubes quisieron venir con Ella, quedarse a su lado para ser testigos de las muestras de amor que este pueblo va a profesarle. Envuelta por las blancas estrellas del firmamento y el resplandor argénteo de la luna, la Virgen volvía a entronizarse en el sitio donde La Palma siempre quiere encontrarla, en el Altar Mayor de sus corazones necesitados.
La Alta Emperatriz de esta tierra del Condado espera con sus benditas sienes despejadas, la Corona de Amor que La Palma ha forjado para Ella.
Así, la Virgen del Valle se presenta a 12 días de su Coronación Canónica hermosamente ataviada para presidir los Solemnes Cultos Extraordinarios que se van a desarrollar en su honor.
La Santísima Virgen porta el antiguo Manto de las Estrellas de autor anónimo del año 1856 y que ha sido recientemente restaurado, la saya de tisú de plata bordada en oro y sedas diseñada por Santiago Martínez y realizada por las Adoratrices de Huelva en 1965, una bellísima toca de finos encajes y la tradicional ráfaga de las estrellas obra de Seco Velasco. Luce también el exquisito conjunto de gargantilla y cubanas de brillantes, que se enredan en sus negros cabellos, que quedan a la vista ofreciendo a los palmerinos una hermosa estampa con sabor antiguo. En su pecho penden distintas medallas donadas por Hermandades e Instituciones, quedando en el centro la Medalla de Oro de la Ciudad de La Palma. Sobre su cabeza brilla una elegante tiara de rosas de pitiminí, ejecutada en plata bañada en oro por los Orfebres Delgado López, que va a ser la joya que tenga la suerte de posarse sobre sus sienes hasta que en la gloriosa mañana del 23 de octubre el Obispo de Huelva le imponga la nueva Corona de Oro.
El Niño Dios se presenta con su cabeza desprovista de corona, luciendo el habitual traje bordado a juego con la saya de su Madre. 
Histórica e inédita estampa la que se puede contemplar en la Iglesia Parroquial, donde la Santísima Virgen del Valle preside estos días gozosos previos de su Coronación Canónica.

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Fotos: Manuel V.